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Acuerdos en la casa para una mejor convivencia

Vivir en familia a veces puede llegar a ser complicado, sobre todo si no se tienen reglas establecidas o no aprendemos a respetar a los demás. Tener un hogar tranquilo y una convivencia satisfactoria es tarea de cada uno de los integrantes de la familia, pero al llegar a la tercera edad, no siempre es posible contar con la suficiente paciencia o simplemente no  actuamos de manera correcta, sin que esto sea a propósito.

Cuando una casa se vuelve un verdadero hogar, es el momento en el que aprender a vivir como familia, a aceptar a los demás y a convivir con tolerancia. Llegada la tercera edad, es probable que ahora sólo vivas con tu pareja, o quizás algún hijo o nieto. Lo cierto es que cuando habitan esa casa más de dos personas, no siempre tendrán el mismo punto de vista, por lo que será necesario contemplar el crear una lista de acuerdos mutuos en la casa.

Lo más importante para tener un buen acuerdo, es mantener el orden dentro de la casa, pues no es justo ensuciar lo que alguien más limpió, tirar lo que alguien más levando, o dejar desordenar lo que alguien más ya ordenó, recuerda que no es posible una buena convivencia si no buscamos crear paz y tranquilidad entre los integrantes de la familia.

Aunque a veces llega a ser difícil el mantener cada objeto en su lugar, es posible intentarlo si las tareas se reparten, esto ayudará a que cada persona pueda tener más tiempo libre y a que todos cooperen por igual. Lo más importante de repartir labores, no es sólo el hecho de plasmarlo como un acuerdo, sino intentar ayudar en las labores de los demás, no como una obligación, sino como parte del compañerismo.

Respetar el espacio de los demás es esencial para lograr una buena independencia y conservar el individualismo de cada persona, pues no podemos pretender que nuestra familia querrá siempre estar compartiendo cada momento de su vida con nosotros. Así como se respetan los espacios, debemos hacerlo también con los objetos personales, l hecho de que algo esté dentro del lugar en el que vivimos, no significa que podamos tomarlo o utilizarlo, si queremos hacerlo, debemos pedirlo a su dueño primero.

Para lograr que todo pueda marchar sobre ruedas y no afectar los intereses o herir las susceptibilidades de los demás, lo más recomendable es crear una lista de acuerdos del hogar, con la que que cada uno de los integrantes de la familia se sientan comprometidos a cumplir. Colócala en un lugar visible, que les ayude siempre a recordar que si vivimos en sana convivencia y aprendemos a aceptar lo mejor y lo peor de quienes viven con nosotros, nos permitirá vivir tranquilamente.

Para que esta lista pueda serte de gran utilidad, no olvides que los demás pueden llegar a tener algún impedimento para cumplir lo que se proponen, sin estar siempre en sus manos el poder evitarlo, seamos pacientes y comprensivos, pues llegar a la tercera edad es cansado para todos, y debemos apoyarnos cada que podamos. También se consiente de que jamás debes reclamar por algo que tu no estás haciendo, así que para exigir, debemos poner el ejemplo.

¿De qué manera logras mantener una sana convivencia en tu casa?