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Conociendo y combatiendo la andropausia

No todas las personas saben que, tal y como sucede con las mujeres- que a partir de los 50 años afrontan la finalización de la función ovárica-, los hombres, a los 60 años, viven el término de la función testicular, consecuencia de una considerable reducción de la hormona denominada testosterona. Nos referimos a la andropausia.

 

Buena parte del desconocimiento que se tiene de la andropausia, se debe a que no inicia con síntomas físicos existentes, como en el caso de las mujeres, donde el término de la menstruación, señala el comienzo de la disminución de su producción hormonal.

 

La andropausia- también conocida como menopausia masculina-, acontece de modo más paulatino en los hombres que en las mujeres. Se manifiesta físicamente a través de un menor impulso sexual, un mayor riesgo de diabetes, un incremento progresivo del colesterol y posibles eventos de insuficiencia cardiaca, una frecuente fatiga, etc.

 

Por el lado emocional, también se presentan indicios del surgimiento de la andropausia: bruscas alteraciones en el estado de ánimo (definidos por una gran irritabilidad), dificultades con la memoria, escasa concentración, y una depresión acentuada.

 

Mucha gente asocia los cambios emocionales y físicos a cuestiones de edad avanzada, sin darse cuenta que se trata de un síndrome que es preciso conocer y que se puede manejar de manera adecuada, siguiendo las prácticas necesarias. Probablemente eso explica que no se perciba con tanta facilidad.

 

Los primeros síntomas físicos que nos señalan el comienzo de la andropausia son: pérdida de energía, sensación de fatiga, fragilidad en los huesos, un análisis médico para determinar si se hacen presentes algunos de estos síntomas, que nos indiquen una carencia de testosterona. Es posible medir los niveles de esta hormona, por medio de análisis de sangre, para así determinar un eficaz tratamiento.

 

También es importante acudir con el médico, por lo menos una vez al año, para que realice análisis cardiovasculares y de antígeno. De presentarse alguna enfermedad, conviene someterse a evaluaciones periódicas para controlar ese problema.

 

Otros consejos provechosos para mitigar los efectos de la andropausia son: mantener un saludable régimen alimenticio, para evitar el sobrepeso y la obesidad, así como también un incremento en el colesterol y los triglicéridos, lo cual propicia el síndrome metabólico mencionado; elevar la ingesta de lácteos descremados, aún, sardina y pescado fresco, con el objetivo de obtener los ácidos grasos, omega 3 y calcio, para una buena nutrición; ingerir también verduras y frutas cotidianamente; tomar por lo menos dos litros de agua al día, para que las funciones metabólicas se lleven a cabo de la manera correcta y evitar el consumo del tabaco y el alcohol.

 

El fomento de un sano estilo de vida, es vital para alejar los riesgos de la menopausia masculina. Por ejemplo, es positivo consumir jalea real combinada con gingseng, de modo frecuente; efectuar 10 minutos de ejercicio día con día; buscar pasatiempos que se puedan llevar a cabo acompañado o solo y acercarse a la medicina alternativa, en sus vertientes como la homeopatía y la acupuntura, para reestablecer a la normalidad el nivel de testosterona y así, lograr que os síntomas asociados a la andropausia sean tolerables, en lo emocional, físico y mental.