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EN EL MISMO BARCO

 

 

 

Es la primera vez que escribo algo dirigido a nuestro perfil de grupo. Me dije que la tesitura debería de ser optimista porque estamos navegando sobre el auge de nuestras vidas y ningún culmen debería ser fatídico. Sin embargo, la realidad a la que nos enfrentamos dista mucho de ser halagüeña. No lo es. Como tampoco lo será el futuro, si es que no damos un golpe de timón a tiempo, cambiamos rumbo y nos enfilamos a lo que, en justicia, debería ser nuestro puerto de destino: aquel que nos devuelva la esperanza perdida y sea pródigo en sus bondades.

Ya no creemos en las falsas promesas de nuestros gobernantes, como tampoco en el sistema político que los encumbró, haciendo que los partidos sean el cuerno de la abundancia que sólo poseerán unos pocos escogidos, los elegidos, los de la familia revolucionaria, los corruptos, los injustos, los ladrones, los coludidos con el narcotráfico, los que gozan e imponen la impunidad.

La sociedad civil, nosotros, tú y yo, debemos de procurar un motín a bordo para que nos sea restituido el poder que nos pertenece. Para ello debemos unirnos, apoyar otros movimientos independientes, crear una sola voz que nos identifique, que defienda nuestras necesidades, y agremiarnos para representar un frente común. ¿Ante quién? Ante el gobierno en el poder que sustenta la opacidad en todas sus funciones. Negociaremos con ellos nuestras peticiones, exponiéndoles la capacidad de nuestra influencia en la sociedad como segmento maduro, sabio y experimentado. Por el número de votos que representamos, no tendrán más remedio que sentarse a la mesa de negociación donde exigiremos los satisfactores requeridos a nuestra comunidad.

Puedes quedarte de brazos cruzados y gozar de tu jubilación, que con todo derecho te la has ganado, o puedes seguir activo en una lucha por heredar a nuestros hijos y nietos un país mejor del que nos tocó vivir.

Yo ya estoy harto, ¿y tú? Hagamos algo que nos permita transitar los últimos años de nuestras vidas con un sentimiento de productividad y de legado, a sabiendas de que vamos a lograr que nuestro México sea mejor, ese país con el que siempre soñamos tener pero que los políticos nos lo han arrebatado.

Estamos en el mismo barco, ¿quieres formar parte de la tripulación?