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Fiestas patrias y adultos en plenitud: Cómo integrarlos a las ce

En el mes patrio por lo general nos inunda un gran amor por lo mexicano y los habitantes de nuestra nación esperan con entusiasmo la llegada de septiembre y sus tradicionales festejos, ya que es sinónimo de júbilo, descanso y muchos antojitos por degustar. Algunas personas aprovechan estos días para hacer planes con sus amigos o seres queridos e irse a pasar a algún destino turístico y escapar un poco de la rutina.

No obstante, en muchas ocasiones la llegada de las fiestas patrias causa que nos olvidemos de nuestros ancianos, ya sean nuestros padres, abuelos, tíos, suegros, padrinos, amigos, etc. No solamente por excluirlos de estas celebraciones, sino además porque no tomamos en consideración que el mole, las enchiladas, el pozole, los chiles en nogada y otros alimentos tradicionales de la gastronomía mexicana, que se acostumbran saborear en estas fechas, son platillos no aptos para los adultos mayores.

Para los adultos mayores es muy motivante sentirse incluidos en toda clase de festejos, principalmente en las fiestas patrias, cuando las generaciones se encuentran y conviven en una ocasión tan especial. El amor por México, el apego por la patria, motiva que hijos, nietos y bisnietos se unan en una vivencia de felicidad compartida que los ancianos valoran enormemente.

Al festejar con los adultos mayores debemos tomar conciencia que los platillos que se preparan en las fiestas patrias no son del todo saludables y menos para una persona de edad avanzada. En este caso es vital considerar su bienestar y saber qué alimentos les pueden causar daño y cuales pueden tolerar. Un consejo adecuado es consultar con un médico para saber si ese anciano puede hacer una excepción durante la celebración del Grito o el Día de la Independencia, para salirse de su dieta habitual y celebrar sin demasiadas limitaciones.

Por otra parte, si se tiene pensado ir de viaje durante estas fechas pero no se puede llevar a esa persona de edad avanzada con nosotros, un buen consejo es adelantar el festejo y organizar un evento pequeño para que nuestro anciano se sienta motivado y no excluido. Es indispensable convivir mucho con él o ella, hacer que se sienta bien y explicarle que estarán ausentes durante unos días, pero que se mantendrán en contacto permanente ya sea por teléfono, email e incluso por videoconferencia para saber cómo se encuentra y mandarle afecto. Es básico dejarle a esa persona mayor un número de teléfono de emergencia o el de algún familiar para pedirle apoyo en caso de así necesitarlo.

En algunos asilos u hogares para ancianos es habitual que se organicen actividades grupales durante estas fechas, varias de las cuales incluyen a la familia. Las fiestas patrias se proyectan entonces como ocasiones propicias para compartir con el entorno de nuestro anciano o anciana. Cuando se llevan a cabo estas celebraciones especiales en las casas de retiro o asilos, los adultos mayores valoran que sus familiares los acompañen y se sientan comprometidos con su mundo y su bienestar emocional, al compartir también con sus amigos.

La clave entonces para integrar a los adultos mayores en las fiestas patrias es procurar su seguridad, atendiendo que existan los medios adecuados de protección y cuidado para que estén con nosotros y si no es posible, que no se sientan excluidos durante estas celebraciones tan emotivas.