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LAZOS DE AMOR

Los lazos entre abuelos y nietos son muy importantes, puesto que es bien conocido el trascendente papel que juegan los abuelos y los menores en la familia. La ciencia confirma ahora la necesidad de fomentar estas relaciones en beneficios de todos, puesto que los efectos psicológicos beneficiosos son reales y mensurables.

La relación con sus abuelos es un bálsamo para los nietos pero también para los propios abuelos. En una sociedad como la de hoy, en la que cada vez más veces padre y madre trabajan fuera del hogar, la ciencia ha observado que los abuelos que tienen una estrecha relación con sus nietos suelen padecer menos depresiones.

Los nietos también se benefician psicológicamente de la relación con sus abuelos, influyendo en su bienestar psicológico hasta bien entrada la edad adulta.

Eso sí, siempre y cuando los abuelos no se sientan dependientes en esta relación. Es decir, cuando los nietos ayudan a los abuelos a ir a comprar, en las tareas domésticas o realizan funciones de asesoramiento, los mayores se sienten peor e incluso, incrementan los síntomas depresivos.

Para muchos que acaban de tener un bebé, la presencia de los abuelos es un consuelo y un desahogo. Sus obligaciones están en un plan secundario y son dependientes de la potestad de los padres del bebé. Pero más allá de esta “asistencia práctica”, hay que tener en cuenta lo dicho más arriba y que la relación entre abuelos y nietos es siempre muy enriquecedora para ambos lados.

En general (siempre dependerá de la forma de ser de los abuelos) se genera una relación cariñosa, mimosa, y los abuelos sienten un placer inmenso cuando pueden estar con los nietos. Es una forma de renovarse a nivel personal, de tener más participación en la familia, de sentirse más jóvenes y actualizados. La tarea de educar recae, lógicamente y en la mayor parte de los casos, en los padres. Los abuelos pueden centrarse en dar cariño, echar una mano de vez en cuando y pasar un buen rato con sus nietos.

¿MALCRIAR YO…?

Una frase del acervo popular es que los padres cría y los abuelos malcrían. Esto, a su vez, significa que tienen confianza en sus hijos para que sean ellos los que les pongan límites. Entonces se pueden dar el lujo de consentirlos un poco más.

Por eso hay muchos abuelos que sin tener ya la presión de educar, disfrutan mucho más la relación con sus nietos de lo que sintieron con sus hijos.

Lo cierto es que los chicos encuentran muchas más cosas en sus abuelos que los objetos materiales que estos  puedan prodigarles.

 

GANANCIAS DE LA RELACIÓN ABUELO-NIETO

-Pueden contribuir con su experiencia en momentos de crisis familiar (ayudar en la comunicación padre/hijos, por ejemplo).

-Pueden cuidar de los niños cuando los padres no pueden hacerlo. Esto es muy importante para los abuelos, porque se sienten más útiles, más considerados y más valorados. Esto influye directamente en su felicidad, como es lógico.

-Pueden transmitir valores familiares y mantener el vínculo entre las generaciones. Las historias que cuentan los abuelos sobre la vida de sus hijos (o sea, los padres) cuando ellos eran también eran niños gustan mucho en la infancia, y contribuyen en el desarrollo psicológico de los más pequeños. Asimismo, hacen que el niño o niña tenga un sentido de continuidad de la familia, que acepte que sus padres son humanos (¡mi padre o madre también hacía travesuras!) y, por lo tanto, facilitan la identificación de los niños con sus progenitores.

-Pueden aprender con sus nietos, acercándose más a las nuevas generaciones. Aprender a usar el ordenador, por ejemplo. Este es otro elemento que puede influir directamente en su sentimiento de ser útiles y en sus niveles de felicidad.

-Pueden parar el tiempo. Cuando los niños pasan la tarde en casa de los abuelos pueden “alejarse de todo”, de la vorágine y la espiral de aceleración diarias. En casa de los abuelos, el nieto o nieta puede expandirse y recibir el tratamiento cariñoso del niño que realmente es. O, sencillamente, recibe atención, tiempo, tiempo para conversar, para escuchar y para jugar.

Para una relación saludable con los nietos, es muy importante establecer unos límites entre padres y abuelos, para el bien de todos.