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Los consejos sabios de un abuelo a sus nietos antes de morir.

“No tengas miedo de nada, ni de nadie.” 

 

La satisfacción más grande que podemos tener en esta vida, es el saber que todo lo que nosotros hemos aprendido a lo largo de nuestra vida, servirá para educar a nuevas generaciones. Nuestros propios nietos, por ejemplo.

En el año 2012, James K. Flangan falleció pero antes de eso, escribió una conmovedora carta a todos sus nietos con valiosos consejos acerca de la vida, cosas que el aprendió durante su estancia en la Tierra.

“Queridos Ryan, Connor, Brendon, Charlie y Mary Catherine:

Mi querida Rachel ma ha dejado escribirles una carta con algunos consejos para ustedes, con las cosas importantes que aprendí en mi vida. Empecé a escribirles el 8 de abril de 2012, en víspera de mi cumpleaños número 72. Cada uno de ustedes es un regalo maravilloso de la vida para su familia y para el mundo entero. Recuerden siempre, especialmente cuando los vientos fríos tirados por la duda y los momentos tristes vengan a sus vidas, no tener miedo… a nada ni a nadie.

Persigan sus sueños, no se desanimen por las dificultades o por lo que la gente pueda pensar de ustedes. Hay demasiadas personas que no hacen lo que quieren y luego van por la vida juzgando lo que otros hacen. Eviten a los pesimistas que viven sumergidos en los “peros”. No se dejen influenciar.

Lo peor de todo en la vida es mirar hacia atrás y decir: “Yo debí” o “pude haberlo hecho”. Tomen el riesgo de cometer errores, de ellos aprenderán más que de cualquier otra cosa.

Todos los seres humanos somos iguales. Algunas personas pueden usar sombreros extravagantes, o tener diferente tono de piel, o podrán enamorarse de alguien de su mismo sexo, no importa. Traten a todos de la misma manera en que les gustaría ser tratados.

Hay personas que tienen grandes títulos o un “poder” temporal y ya por ello se creen superiores al resto… No les crean. Tienen sus mismas dudas, los mismos temores y las mismas esperanzas. Comen, beben, duermen y tienen problemas como todos los demás.

Hagan una lista:

1.- Viajar a lugares lejanos y desconocidos.

 2.- Aprender un oficio, estudiar una licenciatura y hacer en mi vida lo que siempre he querido o me gusta.

 3.- Aprender nuevos idiomas.

4.- Conocer a alguien especial.

Qué sé yo. Háganla conforme a sus metas y deseos, pero háganla. Hagan un poco de estas cosas todos los años o todos los días…

No hay un día específico para empezar algo, así que pueden comenzar desde hoy…

Hay que ser desinteresados e ir por el mundo ayudando a los demás; específicamente a los mas vulnerables, a los temerosos y a los niños/as. Todo el mundo lleva dentro de si un gran dolor y todo el mundo necesita compasión.

Lean libros, tantos como puedan. Imaginar es de las cosas mas maravillosas que podemos hacer. En serio que los libros son una maravillosa fuente de alegría, sabiduría e inspiración.

Sean siempre honestos. Viajen siempre, pero especialmente en la juventud. No esperen hasta que tengan el dinero suficiente o hasta que todo este perfectamente planeado y organizado. La perfección no existe y se perderán de grandes aventuras si sólo se quedan a esperar. Agarren una maleta, llénenla de cosas indispensables y anímense a aprender de las experiencias.

No griten. No hay necesidad, nunca. Se hacen daño a ustedes mismos y a los demás.

Siempre mantengan y cumplan las promesas que hacen. No digan “ya veremos” cuando quieran decir que NO. Las personas prefieren siempre la verdad, y aunque ésta sea dura, díganla siempre con amor y bondad.

Vivan en armonía y paz con la naturaleza y con ustedes mismos. Salgan y tomen aire libre, exploren sus sentimientos y sus emociones al bosque, las montañas, el desierto o en el mar. Es muy importante para el alma.

Abracen a la gente que aman, y siempre recuerden decir lo que sienten. Díganles lo importante que son para ustedes y no esperen a que sea demasiado tarde.

Sean agradecidos con la vida, con su familia y con ustedes mismos. Siempre…”

 

Si podemos dejarles muchas enseñanzas a lo largo de nuestra vida, y después de ella, ¿por qué no lo hacemos?