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Mañanas Milagrosas

A cierta edad la gran mayoría de los adultos tenemos el hábito de levantarnos muy temprano por la mañanas, pues sabemos que podemos disfrutar más del día y llevar a cabo nuestra rutina.

Hoy queremos que te olvides un poco de la rutina y para ello debes hacer un cambio, por medio de algunos nuevos hábitos que te harán volver a sentir el milagro de cada mañana.

 

Meditación

Al despertar ponte cómodo para darte unos minutos en silencio, toma un descanso de tus preocupaciones, simplemente coloca la atención en tu respiración, inhalando por tres segundos y exhalando por otros tres. Procura alejar tus pensamientos, puedes aprovechar para agradecer por todo lo que tienes o realiza alguna oración. Con la práctica lograrás realizar este procedimiento con mayor facilidad.

Dentro de los beneficios de la meditación notarás una mayor concentración, eliminación de estrés y mayor control de tus emociones, permitiéndote ser más consciente de tus pensamientos, palabras y acciones.

Mañanas Milagrosas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ejercicio

Para tener mayor concentración y lograr un sentimiento de bienestar, todas las mañanas activa tu cuerpo y oxigena el cerebro con la actividad física que más te guste. Te recomendamos realizar yoga, salir a correr o simplemente caminar.

Ayúdate del internet, hay cientos de rutinas en diferentes canales de YouTube, así que no tienes pretextos para comenzar.

 

Lee y escribe

Después de meditar y hacer tu rutina de ejercicio o en el orden que lo pongas, te sugerimos leer tu libro favorito o si nos permites recomendarte algún tema, puedes buscar libros sobre desarrollo personal, también puedes buscar algún blog que sientas que aporta algo a tu vida.

Subraya o escribe en una libreta las ideas principales con las que te sientas identificado, esto hará que se te facilite recordar la esencia de la lectura.

Lee por lo menos unos 30 minutos al día o haz el compromiso de leer 10 páginas por día.

 

Aplica estos hábitos durante un mes y no olvides contarnos cómo te has sentido, pero primero elimina de tu cabeza el “ya estoy grande para comenzar y cambiar mis hábitos”; cada quien tiene su ritmo de vida y lo más importante es empezar y mantenerte firme, ¿comenzamos?

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