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¿Padeces de sarcopenia?

¿Has sentido que tus músculos ya no te responden igual que antes y te es cada vez más difícil aplicar fuerza  física en tus actividades cotidianas? A la pérdida progresiva de masa muscular en la tercera edad se le llama sarcopenia, un padecimiento que ocurre no sólo a los adultos mayores, sino a quienes suelen llevar una vida con poca o nula actividad física.

Dentro de las consecuencias que acompañan el rebasar la edad de los 50 años, se encuentra la sacropenia, padecimiento que se caracteriza por la pérdida de hasta un tercio de la masa muscular. Eso ocurre incluso a las personas que han practicado actividad física vigorosa durante sus vidas, sin embargo, es posible retrazar o disminuir su aparición si se toman las medidas adecuadas.

Debemos siempre tomar en cuenta que la pérdida de fuerza es la causa principal de caídas en los adultos mayores, que, aunada a problemas de osteoporosis, trae casi siempre como consecuencia fractura de huesos.

Se piensa que llegada la vejez, a los seres humanos sólo nos queda la alternativa de llevar una vida apacible, alejada de grandes esfuerzos físicos, pues al volverse frágil nuestro cuerpo, no tendremos las mismas capacidades físicas. Esto, es quizá una de las tantas creencias que envuelven a la tercera edad, pues si bien, las capacidades al llegar a viejos no son las mismas que cuando teníamos 20 años, no existe nada que nos deba impedir llevar una saludable vida llena de actividades.

La sacopenia es, hasta cierto punto, un precio que los años cobrarán a nuestro cuerpo, sin embargo, es posible que ésta no nos pegue tan fuerte al momento que tenga que aparecer. Llevar una dieta adecuada que nos aporte las principales vitaminas y minerales que requerimos es la principal medida para retrasar su aparición. Es recomendable una dieta alta en proteína y baja en grasas y carbohidratos, pues es la proteina la que ayuda a regenerar el músculo tras la actividad física.

Lo segundo y no menos importante es realizar cualquier tipo de ejercicio aeróbico (caminar, correr, nadar, andar en bicicleta) y anaeróbico (pilates, levantamiento de pesas). Lo más recomendable es acudir a un gimnasio o club deportivo y buscar los servicios de un instructor, que lejos de ser una tortuosa y cansada serie de ejercicios, se deberá adaptar a tus capacidades y estilo de vida.

Recuerda que no debes tenerle miedo al ejercicio, siempre es buen momento para buscar un cuerpo sano y en este caso, sólo una excelente alimentación y una recreativa rutina serán tus mejores aliados para vencer la sarcopenia.

¿A qué grado sientes que ha disminuido tu fuerza?